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Salud y fuerza

domingo, 13 de noviembre de 2011

Esperando a Jimul

Aún espero la llamada diciendo que sólo fue una broma, un malentendido y reirnos un rato de nuevo, celebrar una nueva obra, comprometer a todos a un nuevo proyecto, estimular cualquier tipo de creación, sabias ser pesado y único, no te valían las excusas...Que si estoy enferma...que si no tengo ganas...Vente para Zamora...
No, que no se conquistó en una hora... Y aquí te veo, con tu paraguas al revés y te imagino ¿Porqué no? viviendo tu vida al revés. Nunca comprendí porqué te gustaban tanto los micros, quizás intuías que no tenías tiempo.Yo llevo ya dos años avisada y sigo aquí encarando la vida con coraje y tu sin previo aviso te dormiste.
Me recuerdo de tu cuento a Nofret que eligíó ser un espíritu libre y sé que si te dan opción, la negociarás y te quedarás con todos tus amigos, que somos muchos, haciendo travesuras.
Aún espero tu llamada...

sábado, 12 de noviembre de 2011

Haiku 11

Me siento triste
Con una pena egoísta
Me falta un amigo que se daba tanto
Que nadie tenía la impresión de compartirlo.

(un abrazo a todos. una espada de fuego a Jimul donde esté)

viernes, 11 de noviembre de 2011

Va por tí, Luismi


MIENTRAS DORMÍA


Sintió un dolor en el pecho, mientras dormía, pero no le hizo caso. Nunca le hacía caso a esas cosas, aunque llevaba tiempo dolorido. Se despertó levemente. Tenía tantas cosas que hacer al día siguiente, un micro que escribir, un viaje a dos semanas preparado. Se giró levemente sumergiéndose en el sueño. Allá a lo lejos vio la calma, la paz, "quédate a mi lado". Y se quedó.

IDEA GENIAL, Al Calavera, que sembró la semilla en mi cabeza. (2007)

(Relato de Pablo de Aguilar, el tomate, dedicado a Jimul hace 4 años y en el que Jimul intervino). Nos lo ha enviado diciendo esto:

"Os envío este relato que escribí hace unos años. En su día se lo dediqué a Jimul, se publicó en uno de los cuadernillos que publicaba la asociación a la que pertenezco y le envié un ejemplar a él.
No es muy bueno, pero no he querido tocar una coma. Él me dio la idea, es como si fuera su relato. [...]"




Al Calavera, sigue sembrando desde donde estés (2011)

Soy una idea genial. Ustedes no lo creerán, pero las ideas geniales somos seres vivos. Nacemos, crecemos; con suerte, nos reproducimos y morimos.
Las ideas geniales permanecemos en diversos limbos antes de nacer. Frecuentamos mucho las higueras, las nubes y un lugar llamado babia. Pero yo debo decir que, antes de nacer, habitaba en el más común de todos los limbos de ideas geniales: el váter. Sí yo soy una idea genial de WC. Un día, como por arte de magia, noté como las radiaciones cercanas de un cerebro comenzaban a succionarme. Y es que yo creo que el vacío que se produce por un extremo, crea un efecto de absorción por el otro. Y así fue como nací. Fui succionada por un cerebro en pleno proceso de concentración fisiológica.
El desarrollo de las ideas geniales es rápido. Una vez que arraigamos en el cerebro, comenzamos a crecer. Nos apoderamos de una región neuronal y la utilizamos para nuestro propio beneficio. Sí, sé que suena a parasitismo, pero no. En realidad es una especie de simbiosis, pues los cerebros en los que arraigamos suelen ser, posteriormente, mucho más reconocidos y admirados que los demás. Es más, todo cerebro está ávido de conseguir una idea genial que se enrede entre sus tejidos.
Pues bien, como les decía, fui absorbida en plena función fisiológica. El dueño del cerebro, que tenía más o menos entornados los ojos, en gesto de esfuerzo, al entrar yo y activar su cerebro, los abrió como dos bombillas. La mueca de dificultad de sus labios se convirtió en una sonrisa. Provoqué tal relajación por todo el cuerpo, incluido el esfínter, que lo que, a mi nuevo hospedero, le había llevado hasta allí, fue terminado sin dificultad e incluso con cierta sensación de placer. Desde ese momento, yo ya era parte de un cerebro y, por extensión, de un cuerpo humano.
El efecto que solemos producir en estos seres, cuando, de repente, arraigamos, es de euforia. Se acelera el ritmo cardiaco, todo en ellos tiene más prisa por terminar las cosas superfluas y dedicarse en cuerpo y alma a nuestro desarrollo. Y también, por qué no decirlo, a contar al resto que hemos arraigado, lo geniales que somos y lo importante que es el cerebro donde estamos por haber conseguido cultivarnos. Y esta, amigos, es nuestra forma de reproducirnos: la vanidad humana. Sí, cuando un cerebro consigue que una de nosotras arraiguemos, es muy difícil que lo guarde para sí. Y de esto nos aprovechamos nosotras para perpetuar nuestra especie. En cuanto un humano hace saber a otro de que ha tenido una idea genial, nuestra semilla está esparcida en el otro y, con suerte, siendo éste fecundo, allí crecerá nuestra amada descendencia.
Les contaba que había conseguido arraigar en un cerebro y que éste ya había sufrido los efectos propios de ser hospedero de una idea genial. Antes de que mi humano se hubiera vestido, yo había alcanzado mi edad adolescente, ya tenía la forma de cómo iba a ser cuando fuera adulta, y, modestia aparte, apuntaba muy buenas maneras. Para cuando llegamos al coche, era una idea genial madura en toda regla. Por la alegría neuronal que observaba a mi alrededor, yo debía ser una de las mejores que mi anfitrión había tenido jamás. Tal nivel de excitación no es normal en un cerebro humano. Exceptuando, ciertos casos que cuentan algunas de las vecinas que he conocido, con más experiencia aunque ya obsoletas. Dicen que nuestro anfitrión es lo que entre los humanos se conoce como un varón. Y parece que hay ciertas ocasiones que, enfrentado a un cerebro de mujer, el caudal de sangre disminuye mucho aquí arriba para, según la leyenda, desviarse hacia otras partes del cuerpo en las que una idea genial nunca podría sobrevivir, aunque (y eso no deja de parecerme una calumnia) sí nuestras primas: las ideas libidinosas, de las que no entendemos por qué, nuestros cerebros anfitriones se sienten avergonzados.
Yo estaba a pleno rendimiento cuando mi humano llegó a su trabajo. Ya tenía cada pensamiento en su sitio, todo perfectamente coordinado, el plan hecho. Sólo faltaban un par de detalles para indicar a mi cerebro vivienda que la ejecución podía hacerse. Somos muy mandonas las ideas geniales cuando nos hacemos adultas y llegamos a tener nuestro plan. Tomamos posesión de las neuronas que nos hacen falta para nuestros fines y les hacemos ejecutar el plan tal y como nosotras lo hemos concebido. Y en esto andaba yo cuando subíamos en el ascensor y oí cómo mi humano ya empezaba a decir a los vecinos que tenía algo en mente espectacular. Esto me provocó un gran estado de ánimo, mi reproducción estaba muy próxima. En cuanto les dijera de qué iba, saltarían mis semillas raudas a otros sesos.
Una vez en el despacho, vi que llamaba a varios de sus colaboradores. Yo ya estaba totalmente preparada para la reproducción. Tenía a tres estupendos almacenes de materia gris delante, listos para ser sembrados. Comencé a manipular las neuronas para que le enviara a las cuerdas vocales las palabras y las entonaciones necesarias para mi propagación. Todo iba de maravilla; notaba cómo los otros humanos iban asimilándome y pronto mi semilla arraigaría en ellos.
Sin embargo, uno de los que ya había sembrado, tuvo una reacción inesperada. Hubo dentro de él unos contactos neuronales imprevistos, los cruces de corrientes de pensamiento fueron por caudales imposibles de haber imaginado antes. No les he contado los peligros que podemos tener. Existen muchos. Podemos ser rebatidas o refutadas, calificadas de desatinadas, pisoteadas, usurpadas, venirnos abajo, caer en el vacío o en saco roto e, incluso, lo que supone nuestra muerte, podemos ser quitadas de la cabeza. Como les contaba, uno de los tres cerebros en los que yo pensaba que iba a germinar, cuando absorbió mi semilla, produjo unos flujos de pensamiento inesperados que provocaron conexiones entre neuronas antes imposibles. Al verlo, lo noté enseguida, mi nerviosismo iba en aumento, tomé posesión de todo el cerebro para que mi humano ya sólo pensara en mí, que se ofuscara conmigo y me defendiera a toda costa. Pero el otro humano.. ¡rebatía!. Empezó a entrarme el pánico cuando noté que tenía sus propias ideas, que sembraba también en el mío, que éstas empezaban a tomar posesión de sus propias neuronas, que cada vez tenía menos control de la situación y que mi propio cerebro empezaba a ponerme en duda, la ofuscación iba desapareciendo hasta que oí como las cuerdas vocales de mi cuerpo anfitrión pronunciaba las fatídicas palabras: “Pues quizá tengas razón”. Al oír esto, dejé de luchar, la guerra estaba perdida, liberé el cerebro, pues tarde o temprano iba a ser vencida. Las demás ideas iban tomando posesión de todas las zonas que yo abandonaba y así fue como pasé de idea genial a “buena idea, pero” y, poco más tarde, a idea mediocre hasta que caí en saco roto. Y aquí espero, junto a todas las otras ideas obsoletas, que algún día fueron geniales, hasta que ocurra lo inevitable: que mi humano me quite de la cabeza.

«Lo mejor del espectáculo es el guiso, cómo se fabrica» Entrevista a Jimul

28.03.08 -
M. J. PASCUAL


Hace diez años que Luis Miguel Jorge Isidro se acercó al mundo de la magia y el ilusionismo de la mano de Paulino Gil, con el que comparte escenario en sus espectáculos. Pero lo que más le interesa de este trabajo escénico, subraya, es lo que se cuece detrás del escenario.

-Usted es actor, mago, tramoyista ¿con todas estas ocupaciones, cómo se define?

-Hago un poco de todo, pero no soy mago. Me considero un trabajador del arte. Yo no entré en la magia para ser mago, sino que abordo la magia como una faceta más de las artes escénicas. Paulino necesitaba que otra persona entrara en el equipo y yo estaba allí en el momento adecuado.

-¿Cuál es su formación?

-Yo no he estudiado en escuelas de teatro. Me he formado mediante cursos y talleres teatrales que se han organizado en Castilla y León, principalmente en Zamora, con gente especializada en el campo de las artes escénicas, desde la dirección hasta la producción teatral.

-¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo?

-Aparte de los espectáculos en sí, lo que más me gusta es cómo se fabrican. El guiso es para mí tan interesante como el resultado final. La parte de atrás es como lo que has estudiado y el escenario, el examen. Es todo un proceso en equipo para que el trabajo que se ofrece al público esté perfecto. Hay profesionales detrás que tienen que funcionar en el preciso momento. Si eso falla, el espectáculo no sale redondo.

-¿En qué aspecto se detiene más últimamente?

-Ahora me interesan mucho los guiones, contar historias. Siempre me ha gustado mucho.

-¿Para cuándo el próximo montaje?

-En abril retomamos el programa de actuaciones y para el próximo verano esperamos presentar el nuevo espectáculo.

En recuerdo de Jimul…

Acabo de enterarme que hace unos días, Jimul nos ha abandonado…
Ha abandonado el reino de los mortales, para vagar eternamente entre las llamas del infierno… como fuego que era…

Una persona que tan sabios consejos me dio en su día. Un mago del ilusionismo, un artista que vivía para regalar sonrisas…

Siempre fue una persona muy peculiar, con sus peculiares frases, textos e imágenes.

Jimul…

Que tanto apreciaba mis pequeños aportes textuales…

En su recuerdo y en su nombre, allá donde el fuego le haya llevado, le dedico este pequeño texto, que él me ha inspirado.

Para Jimul…

La muerte se ha presentado súbitamente, esta noche, en su casa.
La frialdad de su vao ha empañado hoy su ventana.
Y dulcemente se ha inclinado hacía su cama,
Para susurrarle con sosiego en su oído, el último aliento…
La caricia de la muerte, el murmullo de su defunción…
Que nos dice musitando, su abandono y su adiós…

Ha vuelto al mundo de llamas y fuego, rebosante de calor.
Ese mundo en el que vivía y creo en su ilusión.
Él ahora vive en su infierno, aquel que tanto deseó.
Polvo al polvo, cenizas al fuego.
Su paraíso llameante al fin tiene dueño,
Aquel que tanto has anhelado, aquel del que eres dueño.

Aquel en el que algún día tus amigos, todos nos reuniremos…

Adiós, Luismi.

De la pequeña Kel Báthory


PD: Aunque pequeño y escueto, quizá entendible, quizá no.

Tan típico de Jimul, algo que solo él puede entender.

Y lo menos que yo puedo hacer.

Que mi frío abrazo te acompañe en la eternidad.

Texto de Jimul





Este es el último texto que me envío. Supongo que alguno de vosotros también lo tendréis en el correo pero creo que es bonito compartirlo ahora. 


SR. AIRE:           Buenas noches, una vez más nos reunimos ante todos los telespectadores para una nueva cita electoral. Aquí están los candidatos que más posibilidades tienen para conseguir la presidencia del Gobierno. El Sr. Hierro a mi drcha., y el Sr. Titanio a mi izquierda. Muy bien cuando ustedes quieran, ya saben las reglas. Comienza usted., Sr. Hierro. (El discurso comienza a desarrollarse como siempre, tanteando el terreno, planteando su estrategia. De repente, ante la monotonía y el cansancio de tanta estrategia y táctica, trazada concienzudamente con sus respectivos equipos, sucede lo imprevisto. Algo comienza a cambiar ligera, pero insistentemente.)

SR. HIERRO:     Y yo le digo a usted, que esto no hay forma de arreglarlo. Tan sólo nos queda la posibilidad de rehacer todo de nuevo, destruyendo lo antiguo. Y para eso voy a necesitar, si llego a ser presidente, la colaboración de todo el mundo. Incluidos los contrarios.

SR. TITANIO:    Yo también pienso que todo ha de cambiar, que no podemos seguir así. Perdimos mucho tiempo en darnos cuenta de que el sistema no funcionaba. Ahora ya sólo nos queda, quemarlo totalmente y volver a empezar. Nunca debimos olvidar de dónde veníamos. Si yo llegase a la Presidencia, nombraría un equipo conjunto entre todos los candidatos. No hay otra forma de salir de ésta. O todo o nada.

SR. HIERRO:     ¿Sabes? Esa es muy buena idea, ya es hora de dejar perder el tiempo en el Yo mejor que. Así que para ir ganando tiempo, podemos ir diseñando el equipo de crisis que saldrá, independientemente de quien gane en las próximas elecciones. (Ante el pasmo de propios y extraños el Debate pasó de ser un simple y aburrido soliloquio de ideas estériles,  a ser una selección de personal para ocupar un puesto de trabajo en el nuevo gobierno. Se diseñó también un nuevo diseño de Estado con menos instituciones y dirigentes. El Sr. Aire  no daba crédito a sus ojos. Los cámaras ojipláticos no miraban incrédulos lo que sus aparatos grababan. El Realizador no sabía qué cámara pinchar para dar la máxima expectación. Tampoco hizo falta. Ambos candidatos se unieron en un punto intermedio, hablando amigablemente de un proyecto que sería la gran revolución. El moderador, discretamente, desapareció de escena, yéndose hacia un ricón. Allí, fuera de cámara, metió la mano en su bolsillo, sacó un cofre, lo abrió con mucho y cuidado y susurró)
Mi trabajo ya está hecho.  (Una leve explosión, acompañada de un imperceptible humo transparente fue todo lo que quedó del rastro del Moderador. Había llegado la hora de trabajar.)

jueves, 10 de noviembre de 2011

El retrato
















(Un niño, sentado ante una chimenea juega a pintar su mundo. Sometiendo a su tío a un interrogatorio en tercer grado.)

SOBRINO: (Buscando una imagen exacta para su dibujo) Y ¿cómo es la que dices que va a ser mi tía?

TÍO: (Desconcertado ante la osadía de su sobrino.) ¿A qué te refieres con esa pregunta?

SOBRINO: (Acorralándolo aún más) Sí, que me describas a la que es mi tía.

TÍO: (Mirando detenidamente a la lumbre. Atizándola con unas tenazas, al fin encuentra un camino para poder responder y así quitarse el compromiso de encima) Pues verás… Hay personas que están siempre en un segundo plano que parecen invisibles y que sin embargo mantienen una actividad brutal. (El sobrino lo escucha, muy atentamente.) Sí, mira, es como un portal de un pueblo, lo que se llama Portalada. El portal es la conexión entre lo público y lo privado. La sociedad y el individuo. Los vecinos y la familia. Pues bien. El Portal tiene, de por sí, vida también. Acoge el primer contacto de la gente, antes de entrar al recinto, o es la despedida. Pues bien, Belén, es como ese Portal. El primer contacto que el visitante tiene de un hogar. Acoge y muestra el Corral con todas sus bestias y naturaleza doméstica y el hogar humano propiamente dicho, donde las personas realizan su vida cotidianamente. Guardián de su seguridad y discreta con su intimidad. No es lo más importante de una casa y sin embargo lo es todo. El primer contacto, la atracción, esa incitación a entrar y observar. La belleza que atrapa al viajero y que le obliga a volver una y otra y otra y mil veces más. La antesala de la vida. (Cuando quiso darse cuenta, su sobrino había hecho uno de los dibujos más hermosos que había visto en su vida. Desde aquel momento supo dos cosas. Una que el futuro de su sobrino sería la pintura. Dos, había descubierto y descrito perfectamente al amor de su vida. Belén sería ya por siempre el Portal de su existencia.)


Jimul

NOTA.

Este relato me lo mando nuestro amigo una semana antes de dejarnos, y hoy lo quiero

compartir con todos vosotros.